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Cuadrantes, guardias y turnos: los comprobamos

Si tienes un cuadrante ya hecho (guardias, turnos rotativos, el horario de un equipo), comprobamos con números si cumple sus propias reglas y si el reparto es justo. Calcularlo desde cero es otro problema, y esta herramienta todavía no lo hace (el motor sí sabe, y más abajo está explicado con precisión). Las dos cosas se llaman igual en el día a día, así que esta página empieza por separarlas.

Auditar un plan no necesita saber generarlo. Para decirte qué reglas cumple tu cuadrante y cuáles no, con el día exacto de cada fallo, no hace falta saber construir uno mejor. Por eso la auditoría se puede vender sola, y por eso esta página no te promete nada más que eso.

Este problema tiene su propio vocabulario

Un plan de obra habla de precedencias, duraciones y grúas: qué tarea va antes de cuál y cuántas máquinas hay. Un cuadrante de personas no discute el orden de ninguna tarea. Discute quién cubre cada día, cuánto descansa cada uno y si el reparto es justo. Sus restricciones tienen nombres propios:

Cobertura
Cada turno de cada día tiene que estar cubierto por alguien. Un día sin nadie no es un descuido pequeño: es el fallo más caro del cuadrante.
Descanso mínimo
Entre el final de un turno y el principio del siguiente de la misma persona tiene que pasar un tiempo mínimo. La versión más simple: no hacer guardia dos días seguidos.
Turnos seguidos
Un máximo de días o de noches consecutivos por persona, aunque medien descansos cortos.
Festivos
Los días que no cuentan igual. Muchas reglas cambian en festivo, y un incumplimiento que cae en uno suele tener explicación en vez de culpable.
Reglas de la casa
Las que no están en ningún convenio pero mandan igual: "quien hace la guardia del sábado libra el lunes". Cada servicio tiene las suyas y suelen estar escritas en prosa, cuando están escritas.
Equidad
Que la carga se reparta: en total, y también por tipo de día. Doce sábados para la misma persona pueden convivir con un total perfectamente medio.
L M X J V S D 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 23 24 25 26 27 28 libra festivo dos seguidos guardia libra festivo incumplimiento
Un mes dibujado como esquema; no son datos de ningún cliente. La guardia del sábado 6 libra el lunes 8, que es lo que la regla de la casa pide. Los días 9 y 10 son dos guardias seguidas de la misma persona, que la regla prohíbe. Y la guardia del sábado 13 no libra el lunes 15 porque el 15 es festivo: un incumplimiento con explicación, que no se cuenta igual que un error.

Cómo se mira un cuadrante

Un cuadrante no se dibuja como un cronograma. El diagrama de barras que sirve para una obra aquí estorba: gasta la pantalla entera en representar un ritmo que se lee mejor como cuadrícula, y encima le quita a quien lo hizo la forma en la que ya sabe leerlo. Así que no sustituimos tu rejilla, la aumentamos.

El mes, persona a persona

¿Es justo? Cada fila es una persona, y el color va de la mañana (claro) a la noche (oscuro).

mañana tarde noche libre incumple una regla retorno rápido, menos de 11 h

Los doce nombres son inventados, y se nota a propósito: van en orden alfabético, uno por letra. Ningún cuadrante real es así. El reparto de turnos lo genera el propio código de esta página, que se puede leer. Del caso real solo salen las cifras del resumen, que no identifican a nadie: cuánta gente, cuántos días cubiertos y cuánto se desvía el reparto.

Los totales del borde son lo que hace cualquiera en su Excel y casi ninguna herramienta copia: a la derecha, las noches que le han tocado a cada uno este mes; abajo, cuánta gente hay cada día. Contestan de un vistazo las dos preguntas que la rejilla, sola, obliga a contar a ojo.

Ordenar por noches no es una comodidad. Una rejilla ordenada por apellido tritura la estructura que contiene: el abecedario no tiene nada que ver con el reparto, así que un desequilibrio que existe no se ve. Ordenada por noches, el desequilibrio aparece como una forma y no hay que contar nada.

El retorno rápido es el hallazgo que más aporta y el más difícil de ver, porque no está en ninguna celda: sale de noche y entra de mañana al día siguiente, y eso deja menos de once horas de descanso. Vive en la costura entre dos celdas, así que una rejilla que pinta celdas es ciega a él por construcción. Por eso se marca en el borde que las une. El umbral de once horas no es nuestro: es el que usa la literatura de salud laboral. Aquí se enseña, no se juzga: cuántas horas exige tu convenio es dato tuyo.

Dos decisiones que no son estéticas. El color codifica la hora del día, no la categoría: mañana, tarde y noche no son tres cosas distintas, son una secuencia, y por eso van de claro a oscuro. Así los bloques de noches aparecen como manchas y una rotación mala se ve sin que nadie la señale. Y el incumplimiento va en el borde de la celda, nunca en el relleno: así se ve a la vez qué turno es y que falla. Pintar la celda de rojo borra el turno, que es justo el dato que hace falta para entender el fallo. Lleva además un signo de admiración encima, y esa redundancia no es adorno: está medido que codificar por dos canales acierta bastante más que por uno, y un cuadrante acaba fotocopiado en blanco y negro y colgado en la pared, donde un borde de color se vuelve gris igual que el relleno.

Quién está hoy

día 5

La pregunta más frecuente de un servicio no es cómo queda el mes: es quién está ahora mismo. En las herramientas del sector esta es la pantalla por defecto, y llega antes que cualquier rejilla. Pincha una columna arriba para cambiar de día.

Sale del mismo plan que todo lo demás, así que si algo no cuadra aquí tampoco cuadra arriba. Un panel que se calcula aparte es un panel que un día dice otra cosa.

Los patrones que se repiten

Doce personas y treinta días son trescientas sesenta celdas, y casi nadie tiene un ritmo propio: hay unos pocos patrones y la gente rota por ellos. Enseñar los patrones en vez de las celdas es pasar de trescientos sesenta datos a media docena.

Cada fila es una semana tipo, con las veces que aparece en el año y quién la lleva más. Un patrón que solo tiene una persona detrás suele ser el que hay que mirar: o es un privilegio o es un castigo, y en los dos casos hace falta que alguien lo haya decidido.

Y debajo, con el mismo eje: la cobertura

Cuánta gente hay en cada turno, día a día, contra la que hace falta. Tres paneles y no tres líneas: la rampa de claro a oscuro que hace legible la rejilla fracasa en líneas finas, porque tres tonos del mismo color superpuestos no se distinguen. Separados, la pregunta que contestan es la buena: ¿cuál va corto?

La raya roja de cada panel es lo que hace falta, dos personas por turno. En este ejemplo no baja ninguna, y eso es exactamente lo que se quiere ver: el caso real cubrió los 365 días del año. Una barra por debajo saldría en rojo.

La equidad, que es la conversación de verdad

Un punto por persona, midiendo su desviación respecto al reparto justo. Puntos y no barras a propósito: lo que importa es la dispersión y quién se sale, no la magnitud.

El año entero, de un vistazo

Una fila por persona y trescientos sesenta y cinco días. Aquí se ven los patrones que un mes esconde, del tipo «esta persona tiene todos los puentes».

Los datos de estos cuatro son de ejemplo. Tienen la forma del caso real que se cuenta más abajo (doce personas, un año, sus mismas reglas) y reproducen sus cifras, pero no son el fichero de nadie: el del cliente es privado.

Qué comprobamos hoy

Sobre el cuadrante que ya tienes, normalmente un Excel, comprobamos regla a regla y con el día exacto de cada resultado:

Un caso real: un año de guardias

Un cliente real nos mandó su cuadrante de guardias de 2026 con una pregunta: ¿ha sido equitativo y cumple las normas? El dato es privado, así que aquí no está el fichero, ni la persona, ni el servicio, ni el centro: solo la forma del problema y las medidas.

Qué
cuadrante de guardias
Periodo
un año, 2026
Personas
12
Medido
27 ago 2026
ComprobaciónResultado
Cobertura de cada día del año 365 de 365 días cubiertos
Guardias dos días seguidos 0 casos
Regla de la casa: la guardia del sábado libra el lunes 4 incumplimientos, 3 de ellos en lunes festivo
Reparto de carga respecto a la media de +11,2 a −14,2

Los tres incumplimientos que caen en lunes festivo tienen toda la pinta de sorteos de puente, no de errores, y el informe los presenta así. El reparto, en cambio, no tiene atenuante: entre la persona más cargada y la menos cargada hay una diferencia que ninguna regla escrita explica, y ese es exactamente el tipo de conversación que un cuadrante auditado permite tener con números en vez de con sospechas.

Las dieciocho personas que eran doce

El hallazgo que más enseña de este caso no es ninguna de las cifras de la tabla. En el fichero, el mismo nombre aparecía escrito de varias maneras, una de ellas con una letra cambiada en el tratamiento. Sin fundir esas variantes, el recuento daba 18 personas donde había 12, y con 18 personas cualquier medida de equidad era falsa: la carga de cada persona real quedaba repartida entre sus dobles.

Esto no es una rareza de este cliente. Es lo que le pasa a cualquier cuadrante que vive un año en un Excel mantenido a mano por gente distinta. Por eso una auditoría seria empieza por ahí: antes de contar nada, cuadrar quiénes son las personas de verdad, y enseñar qué se fundió con qué para que lo confirmes tú.

Quien nos trajo el caso ya lo había intentado con un chat de IA de propósito general, sin resultado: el cuadrante que le proponía cargaba los sábados siempre sobre la misma persona. Unas reglas o se cumplen o se dice que no se pueden cumplir y por qué; para eso hace falta medir, no redactar.

Lo que hoy no hacemos

Cuatro cosas que hoy quedan fuera, con lo que hay en su lugar.

Calcular el cuadrante desde cero

el motor sí, el producto todavía no

Aquí hay que ser precisos, porque decir «no lo hacemos» a secas sería quedarse corto. El motor sabe. El equipo compite en los bancos públicos de esta familia y tiene resultados verificados y publicados por terceros: uno de ellos mejoró en un cuadrante de hospital una marca que llevaba desde 2010 sin moverse. Está en por qué nosotros, con el enlace a la tabla donde se puede comprobar.

Lo que todavía no encaja es el contrato de esta herramienta, y son cuatro piezas concretas:

Lo que pide un cuadranteLo que la herramienta tiene hoy
«en cada turno hacen falta al menos dos» capacidad, que es un techo y no un suelo
«esto lo hace Marta» medios anónimos e intercambiables
«doce horas entre turno y turno» orden entre tareas, no reglas dentro de la línea de una persona
«que el reparto sea justo» el objetivo es acabar antes

Y hay una diferencia de fondo debajo de esas cuatro: en una obra decides cuándo empieza cada trabajo, y en un cuadrante los huecos ya están fijos en el tiempo y decides quién los ocupa. No es la misma pregunta con otra ropa.

Por eso el camino no es estirar lo que hay hasta que quepa un cuadrante, sino traer aquí el modelo que ya existe, como familia propia y con su puerta. Si necesitas que te generemos uno, escríbenos: hoy es un trabajo nuestro con tu fichero delante, no un botón en esta pantalla.

Cualificaciones y perfiles

no está

"Al menos un senior por turno", "esto solo lo pueden cubrir tres personas": hoy no modelamos quién está cualificado para qué, ni al auditar ni en el resto del producto.

Programación de quirófanos

más cerca, pero no

Colocar intervenciones con quirófanos y equipos limitados se parece mucho más a lo que el motor sí hace con actividades y recursos. Pero necesita calendario, disponibilidad por franja ("ese quirófano solo por las mañanas") y casi siempre cualificaciones, y las tres cosas faltan hoy.

El equipo compite en los bancos de pruebas públicos de esta familia de problemas, con resultados verificados por terceros. Están en su propia página.

¿Tu fichero es un plan de actividades (una obra, una parada de planta, un proyecto)? La demo lo comprueba en el navegador y te señala la fila. ¿Es un cuadrante de personas? Entonces lo tuyo es la auditoría de esta página, no la demo.

Comprobar un plan de actividades Por qué nosotros